Gracias papá

Hoy, por primera vez en cuarenta y dos años y diez meses, Óptica Zamora no abrirá sus puertas.

Con muchos sentimientos encontrados quiero rendirle desde aquí un pequeño homenaje a mi padre, el alma de esta empresa.

Muchas veces he intentado ponerme en su piel para imaginar qué sintió cuando por primera vez abrió, con la ayuda de sus padres, óptica Zamora con tan solo veintitrés añitos.  Sin demasiada experiencia, la que adquirió en dos ópticas del centro de Barcelona mientras compaginaba sus estudios.  Era 1974 y asumió una responsabilidad que jamás perdió, y que tanto admiro en él.

opticazamora-1974

Con una sonrisa me ha contado muchas veces a quien hizo sus primeras gafas. Su primer cliente fue un amable señor que le encargó unas lentes para leer por un importe de 233 pesetas. Ésas fueron las primeras de innumerables gafas. (Por cierto, como me gustaría saber cuantas ha hecho a lo largo de su carrera! ). Lástima que ésas, las primeras, las que no se olvidan ,nunca fueron entregadas. El Sr. falleció antes de poder venir a recogerlas!

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Poco a poco, con su profesionalidad, saber hacer, y su trato cercano, fueron creciendo la empresa y él.  Y a lo largo de estos años se ha ido tejiendo una red llena de vínculos con sus pacientes que son su tesoro más preciado y un orgullo para mi haberlo tenido a él de maestro y tutor , compartiendo estos últimos doce años codo con codo.

Me quedo con infinidad de buenos recuerdos, con mil anécdotas que después hemos compartido alrededor de una mesa. Me quedo con su espíritu de sacrificio, siempre al pie del cañón, sin fallar jamás. Y es  que sólo era capaz de enfermar durante los únicos quince días que se tomaba de vacaciones al año.  Y así, año tras año.

Ahora, en edad de pensar más en retirarse que en otra cosa, decide emprender este viaje apasionante. Y ahí estaremos, a partir del día dos de Enero, con más ganas que nunca. Otro día os hablaré más a fondo de nuestro futuro proyecto. Hoy sólo os quería hablar de mi padre.

Lógicamente no puedo olvidar lo que dicen de que “detrás de un gran hombre existe una gran mujer” y como en este caso se cumple a la perfección.

El mayor éxito fue escoger a su socia, su mujer, quien ha luchado junto a él para tirar el negocio adelante y que le ha animado a emprender todos los cambios. Juntos se unieron la perseverancia con la innovación, la responsabilidad con la valentía y el esfuerzo con la visión de negocio y el sentido del gusto.

Mi padre siempre dice que él es excesivamente conservador en los negocios y poco valiente, pero se equivoca, lo demostró en el 74 y lo vuelve a demostrar ahora cerrando su negocio de toda la vida para seguir creciendo. ¡Y más motivado que nunca!

Gracias papá, por transmitirme la pasión por esta profesión.

Óptica Zamora cierra pero ópticos “Zamora” seguirán muchos años y contigo liderando esta nueva aventura cuarenta dos años después.

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